¿Sabes cuánto pagué por mi éxito?

ES MOMENTO DE RECIBIR

Isis Zavala

Yo no sé por que el ser humano parece estar más preparado para sufrir privaciones y vivir frustraciones que para enfrentar las buenas rachas. ¿Por qué nos da miedo presumir nuestros éxitos y pensamos que no lo merecemos?

Por ejemplo cuando las cosas por fin se concretan, se encuentra el amor o se tiene un buen trabajo, a veces decimos frases como: “Bueno si tengo novio y estoy feliz… pero ya sabes es solo el principio al rato quien sabe. O en el trabajo: Si un nuevo trabajo, pero vamos cualquier cosa puede pasar tal vez me corran en cualquier momento”… Y ASÍ VAMOS FRENANDO NUESTROS EXITOS.

Al parecer no podemos disfrutar de este éxito porque nos sentimos culpables y creemos que no nos merecemos triunfar ¿Saben que es lo que pasa por nuestra cabeza? Tenemos miedo de perder esa buena racha y tenemos miedo del futuro.

No hay que temer por no poder cumplir con las expectativas, no poder enfrentar las situaciones, fallar, aflojar, caer y no poder levantarse. ¿QUÉ TIENE? ¿CUAL ES EL PROBLEMA? Si de eso se trata el estar viviendo aquí ¿no?

Estas emociones negativas pueden llevar a quien ha logrado sus propósitos, hasta el límite de dejar de creer en sus propios proyectos, aunque se hayan cumplido.

La emoción más negativa es el TEMOR esto nos hace sentir inseguros de lo que realmente queremos y no nos permite disfrutar de nuestros logros.

El miedo puede hacer perder la estabilidad, provocar confusión, alterar el sistema nervioso, provocarnos enfermedades, por el simple hecho de tener ansiedad, debido a la ansiedad que genera la necesidad de mantener los logros. UN dolor de cabeza, cuando se va a dar una conferencia, un nerviosismo al enfrentar un logro por lo que hicimos. Sin embargo, vencer estos miedos irracionales y disfrutar plenamente de lo que se ha conseguido es posible.

Reconociendo en primer lugar que son logros merecidos, que se han ganado con esfuerzo por mérito propio, que no es la suerte sino la consecuencia lógica de tomar decisiones correctas, de asumir riesgos y de hacer lo que hay que hacer en el momento oportuno.

Es tu momento de RECIBIR… a veces ya pagamos las cuentas, ya no tenemos que pagar facturas, porque previamente ya las hemos pagado. Y es momento de RECIBIR los éxitos.

Es importante aprender a derribar la barrera de los límites que todos nos imponemos. Aprender a disfrutar la vida, y los éxitos que nos va dando.

Ese cambio deseado y también temido, es el éxito. Un ascenso, un cambio de ciudad o una casa más grande, o un nuevo matrimonio. Y nos da pena, presumirlo, y gritarlo a los 4 vientos, por temor a que la gente nos lo vaya a echar a perder, o llenarnos de malas vibras.

Pero, ¿no te has puesto a pensar? Que tu historia de vida le puede servir a alguien de inspiración para lograr iguales cosas o mejores que tú. Enseñarles a algunos cómo se puede cambiar de condición y ser capaz de disfrutar sin temor al futuro.

Es que jamás hay que aferrarse a nada, hay que aceptar los riesgos y a veces también hay que estar dispuesto a perderlo todo; porque las cosas en el mundo cambian y son pocos los que se mantienen en la cima por mucho tiempo; pero que cuando se llega hay que saber disfrutarlo sin culpa.