LABIOS ROJOS, el efecto PIGMALIÓN

Una profecía autocumplida es una falsa creencia que, directa o indirectamente, lleva a su propio cumplimiento. Esto es el EFECTO PIGMALIÓN. Ven, tienes que leer esto…

Ahí me tienen hace 15 años parada afuera de una universidad que impartía diferentes cursos de superación personal. Mucho antes que existiera toda esta ola muy de moda de coach y cómo ser mejor en la vida. Dije ¡va! aprendo y me pirateo cosas para cuando tenga que escribir o estar al aire.

En la pizarra venían los nombres de los seminarios, talleres y temas, el nombre del terapeuta que impartía y lo que necesitabas para ingresar. Vi de todo, yoga, terapia humanista, cognitiva, reiki, etc… y de repente: EL SABOTEADOR DE MI FELICIDAD: Se requiere de una almohada y una caja de Kleenex. ¡A mí me gusta la sufridera y me inscribí!

Ella era morena, guapa, pelo negro y LABIOS ROJOS. Dos veces divorciada y vuelta a casar con el mismo hombre. Mi terapeuta. Y nos contó: Mi mamá nunca me dejó ponerme en los labios un color rojo, decía que era solamente para las pu%#$, que yo era muy morena y jamás me iba a ver bien con ese color. Y (la psicóloga) en sus años de Boquitas Pintadas ¡moría por ponérselo! Cada vez que lo intentaba la mamá la regresaba a restregarse ese color que levantaba bajas pasiones.

Ya casada y divorciada, un día decidió irse con sus amigas a una noche de copas, y en el auto, toma su labial rojo, acomoda el retrovisor y se pinta como siempre quiso. Maneja y al paso de unos minutos, atraviesa por una especie de avenida donde había mucha gente; de repente un señor con la seña que todos conocemos con el dedo pulgar y el índice dobladitos, le dice ¿cuánto? Ella le revira inmediatamente los ojos y avanza. Después otro caballero la ve en el auto y le dice otra vez: Oiga ¿cuánto? Estoicamente ella se voltea y sigue conduciendo. Luego ve otro grupo de chicos, que le dicen: ¡Hey! ¡Usted! ¿Cuánto?

Inmediatamente frena intempestuosamente el auto, acomoda el retrovisor y se quita el labial con el reverso de la mano, bañada en lágrimas y con un coraje en las entrañas solo pensó: “Bien me lo decía mi mamá, sólo las pu%#$, usan este color”. Al avanzar pensando en la vergüenza y otras cosas, se detiene, estaciona el auto, se baja para encontrarse con sus amigas, voltea y ve unos carteles que decían: BIENVENIDOS A LA FERIA DEL AUTO. COMPRE Y VENDA SU AUTO, ¡AHORA MISMO!  PROFECÍAS CUMPLIDAS.

Ah que caray con esas profecías que nos dicen, que nos venden y que al final de cuentas provocamos y saboteamos nuestra felicidad para que ocurran. Me puse a pensar en todo lo que a mí me han dicho. ¿Qué tanto te han dicho a ti que inconscientemente vamos cumpliendo?  Cumplimos las expectativas de nuestros padres y de la gente que nos rodea y se nos puede ir la vida intentando encajar e intentando deshacernos de los miedos que nos atrapan si queremos hacer algo diferente a lo que todos esperan. Y entonces aprendí que la culpa inconsciente forma parte de las creencias, nublan nuestro juicio y condicionan la manera de actuar.

La culpa de manera inconsciente limita las acciones, la libertad y el crecimiento y obliga a vivir en conflicto permanente, debatiéndonos en un mar de dudas. A veces podemos sentir en el fondo que no nos merecemos lo que tenemos, pasamos el tiempo con una necesidad de justificar, de dar explicaciones por todo lo que se hace y nos sentimos responsables por todo y por todos. Cargas con la mochila a cuestas desde niño llena de recriminaciones y reproches sin poder desprenderte de ella.

De esa manera ¿no sientes a veces que estás pagando por tus faltas, omisiones y errores, y que si hubieras hecho lo que tú querías y no lo que otros pretendían que hicieras, la vida hubiera sido distinta y mejor para todos o por lo menos para ti? Permitir que las conductas del pasado influyan en el comportamiento presente es permanecer siendo todavía un niño, atado a la voluntad de los demás.

¿Y luego? Quítate la mochila, quítate las culpas, hay que hacernos responsables de nuestros propios actos, con el valor humano de saber si lo que estamos haciendo atiende a nuestro propio juicio y no a lo que los demás nos han impuesto. NO importa quien haya sido. Se quien quieras ser, haz lo que quieras hacer. Siéntete libre y feliz, porque venimos a brillar y si quieres pintarte LOS LABIOS ROJOS, ¿a quién le debe de importar?